miércoles, 9 de febrero de 2011

LAS VOCES DE LA LÍRICA. ODA. 2º ESO

oda.

(Del lat. oda, y este del gr. ᾠδή)

1. f. T. lit. Composición poética lírica de tono elevado, que generalmente ensalza algo o a alguien. DRAE






Horacio   


Carminum I, 11 («Carpe diem»)
[Poema: Texto completo]
Horacio


No pretendas saber, pues no está permitido,
el fin que a mí y a ti, Leucónoe,
nos tienen asignados los dioses,
ni consultes los números Babilónicos.
Mejor será aceptar lo que venga,
ya sean muchos los inviernos que Júpiter
te conceda, o sea éste el último,
el que ahora hace que el mar Tirreno
rompa contra los opuestos cantiles.
No seas loca, filtra tus vinos
y adapta al breve espacio de tu vida
una esperanza larga.
Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso.
Vive el día de hoy. Captúralo.
No fíes del incierto mañana.









Y para entender mejor el tópico del Carpe diem visitamos Marcar la piel del agua..., el blog de la profe Beatriz Sierra y sus alumnos.
ODA A LOS CALCETINES     Pablo Neruda






Me trajo Mara Mori
un par de calcetines,
que tejió con sus manos de pastora,
dos calcetines suaves como liebres.
En ellos metí los pies
como en dos estuches
tejidos con hebras del
crepúsculo y pellejos de ovejas.

Violentos calcetines,
mis pies fueron dos pescados de lana,
dos largos tiburones
de azul ultramarino
atravesados por una trenza de oro,
dos gigantescos mirlos,
dos cañones;
mis pies fueron honrados de este modo
por estos celestiales calcetines.









     

Eran tan hermosos que por primera vez
mis pies me parecieron inaceptables,
como dos decrépitos bomberos,
bomberos indignos de aquel fuego bordado,
de aquellos luminosos calcetines.

Sin embargo, resistí la tentación
aguda de guardarlos como los colegiales
preservan las luciénagas,
como los eruditos coleccionan
documentos sagrados,
resistí el impulso furioso de ponerlas
en una jaula de oro y darles cada
día alpiste y pulpa de melón rosado.

Como descubridores que en la selva
entregan el rarísimo venado verde
al asador y se lo comen con remordimiento,
estiré los pies y me enfundé
los bellos calcetines, y luego los zapatos.
Y es esta la moral de mi Oda:
Dos veces es belleza la belleza,
y lo que es bueno es doblemente bueno,
cuando se trata de dos calcetines
de lana en el invierno.



Ahora vamos nosotros a ser creadores y a atrevernos con una oda. ¿A quién o a qué se la quieres dedicar? Os dejo un enlace a Bibloranca para que veáis 
unos ejemplos.Espero vuestros trabajos.




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